Sobre Luis Muñoz

Una carta honesta

Hola,

Hace cuatro años decidí migrar a España. En mi país, las cosas ya no me estaban haciendo sentido. No era una persona del todo ilusionada con el futuro y migrar se sentía como una oportunidad de renovarme, de reconocerme y empezar de nuevo.

Ingenuamente pensé que sería mucho más fácil. Pero al llegar fue un golpe duro descubrir que las costumbres, la cultura y la manera de hacer las cosas eran distintas. Ya no tenía el apoyo directo de mi familia y amigos; tenía que resolver muchas cosas solo y aprender a moverme en un lugar que todavía no sentía mío.

La angustia empezó a generar una ansiedad que no experimentaba desde hacía tiempo. Los miedos me estaban ganando: comía de más, me distraía de más, buscaba evadirme. Pero al mismo tiempo tenía que resolver los papeles, el piso y el trabajo. Eran muchos frentes a la vez y, a ratos, sentía que me ahogaba.

Claro que mis amigos y familiares que no habían migrado me apoyaron como pudieron. Me escuchaban, se preocupaban por mí y estaban presentes. Pero no siempre podían entender lo que significa migrar, y hay partes del camino que solo quien lo ha vivido logra comprender de verdad.

También conocí amigos nuevos aquí. Podíamos tomar un café, salir a comer y compartir un rato, pero todavía no existía esa confianza para abrirme por completo. Entre quienes te quieren pero no saben exactamente qué sientes, y quienes acabas de conocer, a veces queda un vacío: la necesidad de expresar algo que es difícil de explicar.

De esa angustia y de saber lo duro que es atravesar todo esto nació Podcast para Migrantes: un espacio para hablar de migración con honestidad, sin maquillaje, y reconocer nuestra historia en la de otros migrantes. Ya son más de dieciocho episodios y una comunidad que sigue creciendo, compartiendo preguntas y sintiéndose identificada.

Y entonces entendí que hacía falta algo más: un espacio donde no solo hablaran el invitado y quien crea el contenido, sino donde pudiéramos acompañarnos entre todos. Así nace La Casita.

La Casita no viene a solucionar tu migración. Quiere ser un lugar donde te sientas acompañado, donde otros migrantes entiendan lo que estás viviendo, donde puedas compartir una victoria o una tristeza y saber que hay una comunidad que te respalda.

Cada mes habrá encuentros para conocernos, actividades con personas expertas y un club de lectura para seguir conversando. Quiero que La Casita sea tu refugio mientras construyes una versión nueva de ti: más segura, más sólida y más preparada. Que migrar se sienta un poco más llevadero y ligero gracias a la buena compañía.

Luis Muñoz

Luis Muñoz, migrante y fundador de La Casita